La Inteligencia Migratoria

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La migración es una realidad humana en constante aumento y que comenzó a manifestarse de manera sostenida hace aproximadamente 10,000 años, durante la última desglaciación. Sólo entre 1960 y 2010 se registraron más de 200 millones de migrantes en el mundo, llegando en mayor proporción a los países más desarrollados. Esas migraciones se mueven en direcciones e intensidades variables llamadas flujos migratorios.

Según Samuel Huntington (2001) la migración se convierte en un proceso que se refuerza a sí mismo, dado que los inmigrantes posibilitan la emigración a los amigos y parientes que dejan atrás, proporcionándoles información acerca de cómo emigrar, recursos para facilitar el movimiento y asistencia a la hora de encontrar empleo y alojamiento. El resultado es una crisis migratoria a gran escala.

Pero, ¿qué es la migración (humana)? se define como todo desplazamiento de la población que se produce desde un lugar de origen a otro de destino y lleva consigo un cambio de la residencia habitual. Ese desplazamiento presenta dos enfoques: el de la emigración (desde donde salen los migrantes) y el de la inmigración (a donde llegan). Esa migración puede ser legal o ilegal. Si es ilegal y asistida se denomina Tráfico Ilícito de Migrantes e independientemente de que sea legal o ilegal, puede estar vinculada a la Trata de Personas, crimen parecido pero diferente.

Algunos actores de la comunidad internacional, preocupados por el fenómeno, alentaron a las Organizaciones Internacionales y a los Estados a ocuparse del tema. En respuesta, el 15 de noviembre del 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas, emitió la Resolución 22/55, que contiene la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional -Convención de Palermo- y dos de sus Protocolos. Así mismo, para República Dominicana (según su Constitución) constituye un objetivo de alta prioridad nacional combatir las actividades criminales transnacionales que pongan en peligro los intereses de la república y de sus habitantes.

República Dominicana, por su posición geográfica y realidad socio-económica, recibe las presiones de los tres tipos de flujo. Primero, vemos como la prensa internacional recoge de manera frecuente el nombre del país y sus ciudadanos como víctimas de la Trata de Personas en lugares tan remotos como la isla de Creta, Beirut o Buenos Aires. Pero además, desde el país se trafica con migrantes en yolas, principalmente hacia Puerto Rico, y como polizontes o por vía aérea, hacia diferentes destinos.

Segundo, los ocho aeropuertos internacionales, los doce puertos y los seis pasos formales de la frontera terrestre con Haití, constituyen grandes centros de trasiego de personas. Este tránsito puede estar ligado al tráfico de drogas y al lavado de activos, o puede ser resultado de migraciones por razones económicas. Ej.: chinos y cubanos intentado llegar a EE.UU.

Tercero, muchos criminales extranjeros llegan a RD huyendo de la justicia de sus países. Otros, sociópatas, a hacer turismo sexual. Sin embargo, el mayor flujo de Tráfico Ilícito de Migrantes hacia el país llega desde Haití. Un Estado fallido y el más pobre del mundo (fuera de África), su migración tiene fuertes impactos sociales, económicos, de salud, de seguridad y medioambientales para los dominicanos.

Una vez conocidos los ilícitos que acompañan esos flujos migratorios, se hace necesaria una herramienta innovadora y poderosa para combatirlos: laInteligencia Migratoria (INTMIG). Esta se puede definir como el proceso de obtención, elaboración y difusión de la información necesaria para el cumplimiento de la Ley General de Migración y planificar las operaciones contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes. Sus principales objetivos son: la condena de los criminales y la protección de las víctimas.

Mientras el autor era docente en la Escuela de Inteligencia del Departamento Nacional de Investigaciones, fue responsable de iniciar la cátedra de INTMIG, estableciéndose que su aplicación conlleva un marco legal ampliado, compuesto por los Tratados Internacionales sobre la materia (p. ej.: la ya mencionada Convención de Palermo), la ley de inteligencia (pendiente de aprobación) y otras leyes nacionales. Así mismo, necesita de estrategias y técnicas avanzadas de investigación, tales como: entrega vigilada, vigilancia electrónica, operaciones encubiertas, acuerdos judiciales, cooperación internacional e inter-agencial.

La Ley General de Migración, No. 285-04, ordena y regula los flujos migratorios, tanto en lo referente a la entrada, la permanencia y la salida. Manda que se regule la presencia de los extranjeros en territorio nacional con la finalidad de que todos tengan que estar bajo condición de legalidad en el país; los que no gocen de esta condición serán excluidos del territorio nacional. También contempla multas para los empleadores que contraten a extranjeros ilegales o no aptos para trabajar en el país.

Otra fuente importante es la Ley No. 137-03, sobre Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes, que sanciona a los traficantes hasta con 15 años de reclusión y multas de entre 150 y 200 salarios mínimos, si son personas físicas y varias otras penas si son personas morales, entre las que se encuentra la confiscación de la cosa que sirve para cometer el crimen y su producto. Para los tratantes, la reclusión es de hasta 20 años y multa de 175 salarios mínimos.

Dicha ley define la Trata de Personas como la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza, a la fuerza, a la coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder, o situaciones de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación, para que ejerza cualquier forma de explotación sexual, pornografía, servidumbre por deudas, trabajos o servicios forzados, matrimonio servil, adopción irregular, esclavitud y/o prácticas análogas a ésta, o a la extracción de órganos.

Mientras que el Tráfico Ilícito de Migrantes se entiende como la facilitación de la entrada, salida, tránsito o paso ilegal de una persona en el país o al extranjero, sin el cumplimiento de los requisitos legales, con el fin de obtener, directa o indirectamente, un beneficio financiero u otro beneficio. Así mismo, la entrada ilegal es el paso o cruce de fronteras sin haber cumplido los requisitos necesarios para entrar o salir legalmente del país.

Como se habrá notado hay diferencias sustanciales entre trata y tráfico, la transnacionalidad, el consentimiento, la explotación y el género/edad de las víctimas. No obstante, la principal diferencia es el “bien jurídicamente protegido”. En el caso de la trata, ese bien es la dignidad humana, mientras que con el tráfico ilícito se comete un crimen contra el Estado. Por tal razón, las fuerzas y cuerpos de seguridad deben hacer los mayores esfuerzos posibles para reforzar los controles fronterizos a fin de prevenir y detectar el Tráfico Ilícito de Migrantes, teniendo en cuenta que los transportistas comerciales son parte de esos controles, ya que están obligados a cerciorarse que todos los pasajeros tengan en su poder documentos de viaje válidos, tal y como manda la convención.

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