Hacia un Ministerio de Seguridad

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La seguridad de un país se considera en tres niveles: nacional, pública y ciudadana. La Seguridad Pública se define como una condición sustentada por el conjunto de acciones y normas que regulan la convivencia y vínculos entre las personas o entre estas y el Estado dentro de una jurisdicción territorial (García, 2015). Esas personas pueden ser nacionales o extranjeros y el enfoque de este tipo de seguridad es desde los ciudadanos de forma colectiva, diferente a la Seguridad Ciudadana, cuyo enfoque es también desde los ciudadanos, pero de forma individual.

Según Maslow (1943) la necesidad de seguridad y protección ocupa el segundo escalafón en importancia para los seres humanos, pero además en su obra Una Teoría sobre la Motivación Humana explica que con esa necesidad insatisfecha se hace difícil la vida en sociedad, que es el siguiente escalón en su famosa pirámide.  Es por esto, que la Seguridad Pública se encuentra íntimamente relacionada con el desarrollo, debido a que basa su paradigma en el bienestar de las personas y en la garantía de sus derechos fundamentales.

Por el contrario, los delitos y las diferentes formas de violencia son factores que limitan las oportunidades y el derecho de las personas de vivir libres de temor y amenazas.  La delincuencia, en todas sus formas, especialmente los robos y asaltos, se identifican cada cierto tiempo como los asuntos de mayor preocupación en países de Latinoamérica. En ese sentido, los homicidios, entendidos como la muestra de violencia más extrema hacia la vida, son un indicador fundamental desde la óptica de la Seguridad Ciudadana.

Para Galtung (1989) violencia es todo aquello que impide la autorrealización del ser humano. La misma es como un iceberg, de modo que la violencia visible es solo una pequeña parte del conflicto. Disminuirla o suprimirla supone actuar en los tres tipos de violencia, planteados gráficamente por el autor en forma de triángulo: violencia directa – violencia estructural – violencia cultural. En República Dominicana, desde 2011 se observa una progresiva disminución interanual de las muertes violentas. Mientras que, más del 50% de los decesos se debieron a hechos de convivencia, por ejemplo, los derivados de la violencia intrafamiliar.

Por otra parte, desde hace años se viene registrando un aumento en las visitas de turistas a RD, muchos de los cuales luego se quedan a vivir o bien motivan a otros a que lo hagan. Se da también el caso de extranjeros que llegan al país como inversores, es decir, empresarios, comerciantes o industriales que han identificado el país como un buen destino no solo para sus familias, sino también para su patrimonio. Se recuerda que el turismo y la Inversión Extranjera Directa (IED) son dos de los principales motores de la economía nacional.

Directa o indirectamente esos aumentos en el turismo y la IED dependen de la confianza provocada por medidas tomadas por el Estado dominicano en torno a la Seguridad Pública. Entre esas medidas, se destacan: la reforma y modernización de la justicia, la creación de una policía especializada para el sector turismo, las mejoras en la seguridad portuaria y seguridad aeroportuaria, con la instauración de sendos cuerpos especializados, y la puesta en funcionamiento de los sistemas 9-1-1 y últimamente el C5i. Veamos los detalles.

Con la reforma constitucional de 1994, se consagró la autonomía administrativa y  presupuestaria del Poder Judicial, la inmovilidad de los jueces, el establecimiento de un régimen de la carrera judicial y se modificó el sistema de designación de jueces (para que en lo adelante la Suprema Corte de Justicia fuera electa por el Consejo Nacional de la Magistratura y este escogiera los jueces de los demás tribunales). Así mismo, la Constitución del 2010 crea las llamadas altas cortes: Tribunal Constitucional, Tribunal Superior Administrativo y Tribunal Superior Electoral.

Por su parte, la Policía Turística fue creada el 17 de junio del 1975, como una dependencia de la Policía Nacional, que luego pasa a ser el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (CESTUR) dependiente del Ministerio de Defensa, mediante la Ley No. 139-13. De nuevo denominado POLITUR (Ley No. 590-16), tiene la misión de “Garantizar los servicios de seguridad en los polos turísticos, mediante la aplicación de normas, métodos y procedimientos, a fin de velar que se cumplan las leyes y reglamentos que regulan el sector turístico de la Nación”.

El Cuerpo Especializado de Seguridad de Puertos (CESEP) tiene a su cargo la protección de los trece puertos comerciales del país, los cuales están divididos en 33 instalaciones portuarias. El CESEP, según su filosofía institucional, tiene la doble función de cumplir con el Código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (CPBIP) a la vez de contribuir a la Defensa y Seguridad Nacional. Tiene un organismo rector supranacional, la Organización Marítima Internacional (OMI) y debe cumplir o hacer cumplir varios convenios internacionales.

Con la firma en Chicago del Convenio sobre la Aviación Civil Internacional en 1949, se regula, a través de normas, la aviación civil y se establece un organismo permanente de control, la OACI como agencia de la ONU, encargada de estudiar los problemas de la aviación civil internacional y promover los reglamentos y normas únicos en la aeronáutica mundial. República Dominicana, cumpliendo con el citado convenio crea, mediante la Ley No. 188-11, el Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), gracias al cual el país cuenta con un muy seguro sistema de instalaciones aeroportuarias.

El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, creado mediante Ley No. 140-13 del año 2013, se define como la institución donde se concentran, en un solo número telefónico, los sucesos que requieren atención o tratamiento inmediato. Su objetivo es proveer a los ciudadanos, residentes y visitantes, las atenciones que requieran en materia de seguridad, con una respuesta coordinada, consolidada y efectiva. En esa línea también se inscribe el Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberseguridad e inteligencia (C5i), cuyos aportes al sistema de Defensa y Seguridad Nacional son cada vez más notorios.

Finalmente ¿Cuál sería el siguiente paso? El momento es propicio para la conversión del Ministerio de Interior y Policía (MIP) en Ministerio de Seguridad. El MIP tiene dos dependencias principales: Policía Nacional y Dirección General de Migración. Esta última, como ejecutora de las políticas migratorias, pasaría al Ministerio de Relaciones Exteriores. Mientras que, la Policía Nacional, la Cuarta Fuerza (que aglutinaría los cuerpos especializados y otras varias agencias de seguridad), el Departamento Nacional de Investigaciones, los Cuerpos de Bomberos, el 9-1-1 y el C5i, serían dependencias del Ministerio de Seguridad (MDS).

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